Millennio Quo

Busqueda de Pandillas y Bandas

In Fuente Externa, Oriente Medio, Política Internacional, Siria on 24 marzo, 2011 at 07:40

texto original de Jaled Saghia, trad. Mohammad al-Masry y Eugenio Fernández

   Manos extranjeras, islamistas, Israel, Pandilleros, y hasta ratas… Epítetos y vocabulario de entre los cuales han escogido minuciosamente los gobernantes árabes al describir los orígenes de los levantamientos (populares) en sus propios países. Pero el empleo de estos términos produjo directamente el efecto opuesto, ya que las plazas mayores se llenaron de ciudadanos que declaraban públicamente su condición identitaria nacional, árabe y civil. Pero el régimen Sirio según parece, insiste en usar las mismas palabras para describir lo que está pasando en Daraa; como si no hubiese visto lo acontecido en Egipto y Túnez, o lo que está pasando (ahora) en Libia, Yemen y Bahréin…

   Dicen que Siria no es Egipto ni Túnez, y eso es verdad, es probable que ningún país árabe pueda ser otro Egipto o Túnez, después de lo ocurrido en Libia, Yemen y Bahréin… a diferencia de la caída ordenada de los regímenes de Mubarak y ben Ali, la revuelta de los otros países volvió a recordarnos las líneas de agrietamiento de la sociedad basadas en estructuras civiles, tribales, y religiosas.

   Aparte del petróleo, y todo lo demás, este factor va a crear diferencias, y no habrá un cambio de una manera parecida a esos países donde la arabidad (condición de árabe) ya solo tiene un significado:”libertad contagiosa”

   Sin embargo, pasada la escena del ”pueblo unido” que apareció en la Plaza Tahrir (plaza mayor de Cairo) y que volvió a aparecer en forma de “pueblos unidos”, en otros lugares, no anula el hecho de que cada líder árabe, vaya a continuar gobernando o no, ya no puede actuar como si tuviera ciudadanos en coma o como si no existieran, ya que el mundo árabe de Hoy tiene un sólo lema: << Pan, Libertad y Dignidad>>.

Túnez, 2 meses después de la revolución

In Metainfo, MQuo - A. Constán Nava (env. Túnez), Política Internacional, Túnez on 24 marzo, 2011 at 01:51

Hace aproximadamente dos meses que, tras la derroca de Ben Ali, se izaba un futuro incierto para este país mediterráneo. Un mes más tarde de aquel 14 de enero que pasará a la posteridad, seguramente, como el día del despertar árabe contemporáneo, y bajo la sombra de un posible fracaso de la revolución que ha abierto los ojos a hipócrita Occidente, las revueltas volvieron a sucederse, echando del poder a aquellos reductos del antiguo régimen que todavía se aferraban al poder. Entre ellos, la cabeza del primer ministro, Ghannouchi, ex miembro del régimen depuesto y que no tenía demasiada buena reputación entre la población pues “avec une simple licence de sciences politiques,a fait croire aux Tunisiens que c’était un génie dans le développement économique.Il est rare de croiser un dirigeant aussi faible intellectuellement.La jeunesse Tunisienne dispose de 5 fois son niveau de compétences.Son incompétence et son allégeance nous ont fait perdre 10 années de croissance économique et détruit des centaines de milliers d’emplois.”(Le14Janvier.com).

Gente paseando al lado de los militares en la Avenida de Habib Bourguiba

La borrachera ya pasó. Y la resaca está desapareciendo. Con ella se esfuman algunas buenas intenciones. Pero también muchas malas intenciones. Los tunecinos se han dado cuenta de que para construir un edificio se ha de empezar por los cimientos. Y no solo eso: para construir, primero se ha de tener claro qué se desea edificar, dónde poner la primera piedra. Y no cualquier persona o gabinete de arquitectos es bueno para diseñar los “planos”.

De la euforia al caos. El temor al retroceso.

In Metainfo, MQuo - A. Constán Nava (env. Túnez), Política Internacional, Túnez on 26 febrero, 2011 at 23:37

Y la cosa se torció.

Lo que prometía ser una transición “pacífica” se está convirtiendo en una contrarrevolución (si es que se le puede llamar así), ya que no es “contra”, sino que afianza a la anterior. Que los resquicios del decaído régimen siguen acampando a sus anchas en puestos relevantes de la política, la administración y otros lugares de importancia relativa en Túnez, es una realidad. Solo hay que ver al gobierno interino cuyo Primer Ministro es Mohammad Ganouchi, hombre del partido del depuesto Ben Alí. Y eso es algo que este afianzamiento revolucionario quiere evitar.

Manifestación por la dimisión del gobierno de transición en Túnez

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.